Mens sana

Castigado CON jugar por sacar malas notas.

3 Nov , 2019  

En la mayoría de casos si un niño saca malas notas sus padres lo castigan sin jugar, y los profesores le dejan sin recreo. El objetivo es que ese tiempo lo utilicen en ir a clases de «refuerzo» y estudiar más para mejorar esas notas. Curiosamente en la mayoría de los casos el resultado no es el esperado. ¿Y si en vez de castigar SIN jugar, se castigase CON jugar?

1) Cantidad de actividad física realizada por niños y adolescentes

En la siguiente imagen se puede ver como decae de forma drástica la cantidad de minutos de actividad física desde los 9 años a los 15. El 90% de niños de 9 años realiza más de 2h de actividad física entre semana y el 80% lo hace también los fines de semana (entiéndase actividad física por cualquier juego y movimiento sea o no reglado y estructurado). Pero a los 15 años estos datos caen un 70% entre semana y un 80% los fines de semana (estudio). 

La adolescencia es por tanto una fase crítica en cuanto a los cambios en la cantidad de actividad física realizada, disminuyendo un promedio de un 7% por año, lo que significa que disminuye en más de la mitad desde el comienzo hasta el final de la etapa (estudio).

Sin embargo, en el contexto escolar se pretende conseguir los mejores resultados en pruebas académicas estandarizadas, dando poca carga lectiva a la actividad física en las aulas y fuera de ellas (estudio). Además, sólo un 18% de niños europeos realizan el mínimo de actividad física recomendada por la Organización Mundial de la Salud, y son escasas las estrategias educativas dentro de la jornada escolar, para la promoción de una vida activa (estudio). Como consecuencia, entre otros perjuicios, ha llevado al incremento exponencial de la obesidad infantil en las últimas dos décadas (estudio). En España, el 18,1% de los jóvenes son obesos (estudio)  Dicha acumulación excesiva de grasa, además de un bajo nivel aeróbico pueden correlacionarse con una puntuación baja en pruebas académicas estandarizadas (estudio, estudio, estudio). La realización de actividad física disminuye la acumulación excesiva de grasa (estudio) y mejora la aptitud física en adolescentes (estudio), ambos factores muy relacionados con la capacidad asociada al rendimiento cognitivo (estudio).

2) Aptitud física y notas.

Los adolescentes con niveles más altos de aptitud física tienen un rendimiento cognitivo superior a los de niveles más bajos (estudio). Puede deberse a diferentes factores:

  • Hay una asociación entre aptitud física y habilidades motoras y cantidad de masa gris en diferentes áreas cerebrales (estudio).
  • Las funciones ejecutivas (mantener el foco en la tarea, eliminando estímulos interferentes, memorizar datos y tomar la decisión correcta evaluando las diferentes opciones) pueden verse mejoradas con la actividad física, especialmente en niños y adolescentes, por la gran plasticidad cerebral en estas edades (estudio).
  • El volumen del hipocampo puede aumentar y activar en mayor medida patrones de actividad cerebral (estudio, estudio).
  • Los niveles del factor neurotrófico derivado del cerebro pueden aumentar. Aspecto importante para la memoria y el aprendizaje (estudio). 

3) Si realizamos actividad física antes de una prueba cognitiva. ¿sacaremos mejor nota en la prueba?

Hay resultados contradictorios sobre si la actividad física influye de manera positiva en una prueba cognitiva realizada inmediatamente después de finalizar la actividad física o con poco tiempo de margen. La mejora puede deberse a:

  • La mejora de la eficacia del sistema atencional (estudio)
  • El aumento de la velocidad de procesamiento de la información con un menor tiempo de respuesta (estudio)
  • La mejora de la circulación sanguínea cerebral (estudio).

Algunos estudios que si muestran mejora en las tareas posteriores a la realización de actividad física son los siguientes:

  • 20 minutos al 60% de la frecuencia cardiaca máxima estimada en un tapiz rodante mejoraba la precisión de respuesta y los resultados en varias pruebas de rendimiento cognitivo realizadas al término de la actividad, en relación con otros sujetos que se mantenían sentados (estudio; estudio; estudio).
  • 12 minutos de una actividad al 70-85% de la frecuencia cardíaca máxima estimada, realizados en una pista de atletismo, también se observan mejoras en la atención selectiva en niños, en comparación con la inactividad (estudio, estudio).
  • 4 minutos de ejercicios de intervalos breves de alta intensidad mejoraron la capacidad de atención y concentración en niños de 9 a 11 años (estudio, estudio). 

Algunos estudios que no muestran mejora en las tareas posteriores a la realización de actividad física son los siguientes:

  • Los adolescentes que realizaban actividad física de forma crónica y tenían una mejor aptitud física obtenían mejores resultados en diferentes test congnitivos. Pero esa mejoría no se obtenía en los test realizados al finalizar una única sesión de 20 minutos de moderada intensidad (estudio).
  • 12 minutos de trabajo aeróbico de moderada intensidad no produce mejoras en atención y concentración (estudio)
  • 20 minutos de moderada a alta intensidad no producen mejoras en atención y concentración (estudio)

4) Variables a tener en cuenta para mejorar el rendimiento cognitivo mediante la actividad física

Para obtener mejores notas mediante la actividad física a largo plazo es necesario aumentar la aptitud física (especialmente cardiorrespiratoria) y las habilidades motoras.

Para obtener mejores notas mediante la actividad física de forma inmediata no hay un consenso debido a los diferentes parámetros y protocolos que se han utilizado en las investigaciones. Teniendo en cuenta los mismos, se pueden dividir en 5 variables:

a) Momento del día: La mayoría de estudios no proporcionan el momento del día en que se realizan. De los que si lo especifican se puede concluir que podemos aprovechar a nivel escolar los descansos entre clases y recreo. Especialmente en las últimas horas del día en los que la capacidad de atención y concentración decrece (estudio, estudio)

b) Intensidad y duración: A intensidad moderada debemos realizar un mínimo de 20 minutos para lograr efectos positivos (estudio). A intensidad moderada-alta puede ser suficiente con 12 minutos al 70-85% de la frecuencia cardíaca máxima (estudio), o 10 minutos al 90% de la frecuencia cardíaca máxima (estudio). A alta intensidad con 4 minutos de intervalos de alta intensidad puede verse aumentado el rendimiento cognitivo (estudio). 

c) Frecuencia:

  • Veces al día: Dos sesiones de 20 minutos de actividad física de moderada a vigorosa, separadas por un descanso de 90 minutos, logran mayores efectos agudos sobre la atención selectiva en niños de 10 a 13 años, que una única sesión de 20 minutos (estudio).
  • Veces a la semana: Un grupo «A» realizada las dos sesiones de Educación Física semanales normales, un segundo grupo «B» realizaba 4 sesiones de Educación Física a una intensidad moderada (dos sesiones mas que el grupo «A» y a la misma intensidad) y un tercer grupo «C» realizaba las mismas 4 sesiones pero a una intensidad más alta (mismas sesiones que grupo «B» pero con una intensidad mas alta). El rendimiento académico mejora al aumentar de 2 a 4 el número de clases de Educación Física a la semana. Y mejoraba aún más el grupo «C» que realizaba las 4 sesiones a mayor intensidad (estudio).

d) Tiempo que dejamos desde que termina la sesión de actividad física y la tarea cognitiva: Si el ejercicio es de baja intensidad no es necesario dejar tiempo de espera, pero si buscamos máximo resultado, debemos introducir mayor intensidad y dejar más tiempo de espera hasta la tarea cognitiva (estudio). 

e) Modo: El comportamiento físico de niños y adolescentes es principalmente intenso y de corta duración, por lo que les es más fácil realizar un trabajo corto e intenso antes que uno largo y suave (estudio). Además las sesiones cortas e intensad pueden inducir adaptaciones fisiológicas similares o incluso superiores a las obtenidas mediante sesiones largas de intensidad moderada (estudio). Debemos hacer la actividad física atractiva buscando crear adherencia en niños y adolescentes de forma que puedan continuar realizando actividad física en la adultez (estudio).

5) Conclusiones

1) La cantidad actividad física dismuye un 7% durante los años de adolescencia, llegando a caer un 70-80% desde el inicio a la finalización de esta etapa.

2) La realización de actividad física produce cambios a nivel cerebral a medio y largo plazo que puede ayudar a sacar mejores notas.

3) Falta esclarecer las variables para producir una mejora en el rendimiento cognitivo tras una sesión de actividad física.  

4) Para optimizar el efecto agudo de la actividad física a) realizar la actividad física en momentos donde la capacidad de atención y concentración es menor, b) tener en cuenta que a mayor intensidad es necesario menor duración y viceversa, c) separar varias sesiones al día y a la semana, d) a mayor intensidad tiene que pasar más tiempo desde que finaliza la actividad física y comienza la prueba cognitiva, e) hacer sesiones cortas y de alta intensidad atractivas para generar adherencia.

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